Síndrome post-trombótico

Síndrome post-trombótico El término «síndrome post-trombótico» hace referencia a un conjunto de síntomas que pueden ocurrir después de un episodio de trombosis venosa. Este síndrome puede darse hasta en la mitad de pacientes con trombosis venosa profunda.

Si este caso se trata adecuadamente, se puede mejorar considerablemente la calidad de vida de los pacientes. Lo mejor que puedes hacer es intentar prevenir esta complicación a través de un cuidado consistente de tus venas después de una trombosis venosa profunda.

¿Cómo se desarrolla el síndrome post-trombótico?

Las venas profundas de las extremidades inferiores tienen pequeñas válvulas que controlan la dirección del flujo sanguíneo y ayudan a bombear la sangre hacia el corazón. Un coágulo sanguíneo en las venas de las extremidades inferiores puede causar inflamación y bloquear el flujo sanguíneo lo que daña a estas válvulas. Si las válvulas se dañan, pueden comenzar a tener fugas, lo que origina una acumulación de fluidos e hinchazón alrededor del tobillo. Un coágulo sanguíneo que no está completamente curado puede también bloquear el flujo sanguíneo. Esto causa dolor, hinchazón y a veces un enrojecimiento de la extremidad.  el deterioro con síndrome post-trombótico y circulación deficiente en la extremidad pude causar úlceras, las cuales pueden ser difíciles de tratar.

Algunos pacientes tienen un riesgo más elevado de desarrollar síndrome post-trombótico que otros. Estos son los factores relacionados a un incremento del riesgo de síndrome post-trombótico:

– haber sufrido una trombosis venosa profunda por sobre la rodilla

– más de un ataque previo de trombosis en la misma extremidad

– síntomas de trombosis que persisten por más de un mes después del diagnóstico

– sobrepeso significativo, obesidad

– Dificultad para mantener niveles adecuados de anticoagulación por tres meses después del diagnóstico

Síntomas típicos incluyen:

  • Hinchazón crónica de las extremidades inferiores, que pueden empeorar después de caminar o estar de pie por tiempos prolongados y que mejoran después de descansar o de poner las piernas en un posición elevada
  • Signos de agrandamiento de las venas superficiales y desarrollo de varices secundarias (venas varicosas)
  • Desarrollo gradual de alteraciones tróficas en la piel, su atrofia, depósitos de hemosiderina en forma de pigmentación parduzca
  • Puede haber algunas petequias recientes (pequeños puntos rojizos o púrpuras en la piel o mucosa), a menudo con eccemas infectados y ulceras de pierna extensas que no curan
  • Dolor al caminar (claudicación venosa).
  • una sensación de pesadez en la extremidad, tensión permanente, hormigueo, espasmos

¿Cómo puedes prevenir la formación del síndrome post-trombótico?

Primero, es importante prevenir los coágulos sanguíneos (trombosis). Algunos pacientes presentan mayor riesgo de formar coágulos sanguíneos, particularmente en pacientes de hospital que han tenido una cirugía o están en cama. Los pacientes suelen estar equipados con medias de compresión y medicación anticoagulante durante su estadía en el hospital y después de ser dados de alta. Si estás en el hospital y nada de esto te ha sido proporcionado por la autoridad hospitalaria, deberías preguntarle a tu doctor si lo necesitas para prevenir la trombosis. Siempre informa a tu doctor sobre tu trombofilia.

El paciente que ha sufrido un coágulo sanguíneo en la pierna necesita usar medias de compresión elástica que ayudan a evitar que se acumule líquido en tu tobillo (edema). Las medias de compresión elástica están hechas de un material especial elástico. Quedan bien ajustadas en el tobillo y van disminuyendo gradualmente la tensión a medida que suben.   El ajuste (compresión) ayuda a los músculos de las piernas a empujar los fluidos en la dirección correcta, mejora la circulación sanguínea y alivia el dolor. Deberías usar estas medias cuanto antes después de que te hayan diagnosticado con trombosis y deberías continuar usándolas por al menos dos años.

Las medias de compresión son fabricadas con diferentes presiones (niveles de ajuste). El nivel de compresión se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). Para conseguir el nivel adecuado de compresión  para prevenir el síndrome post-trombótico (30-40 mm Hg), necesitarás una receta médica. Puedes comprar estas medias en algunas farmacias o en la mayoría de tiendas de equipos médicos. Los encargados de ventas deberían medir tu pierna para que adquieras la talla adecuada. Debes usar las medias durante el día en la extremidad inferior afectada. Quítatelas antes de ir a dormir.

Las compañías aseguradoras de salud suelen cubrir un par de medias cada seis meses para pacientes con trombosis venas varicosas.

 

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